El animal print es de esas tendencias que nunca desaparecen del todo. Va y viene, cambia de intensidad y de forma, pero siempre acaba regresando.
Esta temporada vuelve porque encaja bien con una forma de vestir más práctica: prendas cómodas, fáciles de combinar y con algo de personalidad.
Además, ya no se lleva como antes. El animal print actual es más contenido, con colores más neutros y cortes sencillos, lo que hace que resulte mucho más fácil de integrar en looks reales del día a día. No se trata de llamar la atención, sino de aportar un punto diferente a prendas que, de otra forma, serían básicas.
Por eso lo vemos tanto en chaquetas, abrigos, camisas o accesorios: porque funciona como un comodín. Bien usado, no pasa de moda y se adapta a distintos estilos, desde los más clásicos hasta los más actuales.
No es casualidad que diseñadoras como Lola Casademunt apuesten temporada tras temporada por este tipo de estampados, adaptándose a cada colección y manteniendo siempre el equilibrio entre originalidad y elegancia.